sábado, 15 de diciembre de 2012

'Que bajen tus labios y me callen.'

Siempre fuiste el jueves en medio de mi vida. Fuiste aquella botella que curaba mis heridas a base de amor. Siempre fuiste el trago más dulce y el más amargo. Eras el conjunto de besos que, en perfecta armonía con el sol, bañaba mi piel cada mañana. Eras lo que quedaba del sol cuando se iba, la primera calada de cada mañana, y la última de cada noche, las burbujas del refresco más refrescante, la Luna, el Sol, y todas las estrellas. Formabas parte de esa libertad que se siente al bailar cuando te apetece. Fuiste mi imposible, mi talón de Aquiles, mi perdición. Fuiste aquella piedra por la que hubiese vuelto a caer mil veces más. Fuiste todo aquello que quise y que no he vuelto a querer. Fuiste todo aquello que volví a hacer. Eres lo que volvería a hacer.


3 comentarios:

  1. Guau. Acabo de encontrar tu blog por casualidad y la verdad es que me alegro mucho de haberte encontrado. Porque escribes genial. Y el diseño también me encanta.
    En definitiva, te sigo ya. ¡Actualiza pronto, y te veo por mi blog!
    Besitos, Mir.

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